Los síntomas neuropsiquiátricos en el continuo de la enfermedad de Alzheimer no siguen un patrón único
Un nuevo estudio de la URV demuestra que los síntomas afectivos alcanzan su punto máximo en las fases iniciales, mientras que la apatía y la pérdida de conciencia de la enfermedad aumentan de forma continua a medida que avanza la demencia
Un nuevo estudio de la URV demuestra que los síntomas afectivos alcanzan su punto máximo en las fases iniciales, mientras que la apatía y la pérdida de conciencia de la enfermedad aumentan de forma continua a medida que avanza la demencia.
Investigadores del Área de Neuropsicología y Emociones del grupo de investigación LTSM (TecnATox, Universitat Rovira i Virgili) han determinado la gran utilidad clínica de la escala de sintomatología neuropsiquiátrica del Test Barcelona 2 (SNP-TB-2) en personas mayores. El estudio analiza cómo evolucionan los síntomas conductuales y psicológicos a lo largo de todo el continuo cognitivo, desde el envejecimiento saludable hasta la enfermedad de Alzheimer.
La aparición de alteraciones del comportamiento, conocidas médicamente como síntomas conductuales y psicológicos de la demencia o síntomas neuropsiquiátricos, es una de las características de la enfermedad de Alzheimer (EA). A menudo se asume que la totalidad de estos síntomas empeora de forma irremediable a medida que avanza la enfermedad. Sin embargo, esta nueva investigación revela que la realidad es mucho más compleja y que los síntomas clínicos se agrupan en patrones de progresión muy bien definidos.
Tras evaluar a 144 participantes mediante la escala SNP-TB-2, el equipo científico ha identificado tres trayectorias principales:
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Patrón dependiente de la gravedad: síntomas como la apatía o la falta de conciencia de la propia enfermedad (anosognosia) aumentan de forma progresiva y lineal a medida que la demencia avanza.
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Patrón en "U invertida": los síntomas afectivos, como la ansiedad y la depresión, alcanzan su máxima intensidad en las fases iniciales de la demencia y posteriormente empiezan a disminuir a medida que aumenta la gravedad.
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Patrón de aparición tardía: manifestaciones de tipo psicótico, como las alucinaciones o los delirios, suelen surgir únicamente en las fases más avanzadas de la enfermedad.
El estudio ofrece una explicación clínica de por qué los pacientes parecen estar menos deprimidos o ansiosos en las fases finales. Según los datos obtenidos, esta disminución de la afectación emocional no se debe a una remisión o mejora real del estado de ánimo, sino a la progresión paralela de la apatía y a la pérdida de la capacidad del paciente para ser consciente de su propio deterioro.
Esto subraya la importancia crítica de utilizar herramientas de evaluación basadas en la figura del informador o cuidador principal, como es el caso de la escala SNP-TB-2, ya que los propios pacientes pierden gradualmente la capacidad de reportar sus síntomas de forma fiable.
Esta caracterización detallada de los patrones sintomáticos facilita a los profesionales clínicos ir un paso más allá del simple recuento general de síntomas. Permite comprender con exactitud en qué etapa conductual se encuentra el paciente y, de este modo, diseñar intervenciones asistenciales mucho más personalizadas y compasivas para las familias.
Referencia bibliográfica: Nerea Carrión, Luis Heredia, Jordi Peña-Casanova, Margarita Torrente, Clinical applicability of the BT2-NPS for assessing neuropsychiatric symptoms across the Alzheimer's disease continuum, Archives of Clinical Neuropsychology, Volume 41, Issue 4, June 2026, acag029, https://doi.org/10.1093/arclin/acag029"